sábado, noviembre 29, 2008

Ningún español murió, y todos felices...


La imagen de la portada del diario ABC del jueves, 27 de noviembre (y de unos cuantos más), tiene poco que ver con el titular de la misma página. Basándonos en dicho titular, la primera noticia de ese día no era el ataque de un grupo de terroristas islámicos a la capital financiera de la India, sino la anécdota de la presencia de la mandataria madrileña en uno de los hoteles atacados. No digo que no se debe mencionar. La suerte de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, sí es noticia. De todas formas, para un periódico como ABC, que supuestamente da importancia a los acontecimientos fuera de España, hubiera sido bastante más ético y profesional empezar con la noticia del ataque en sí, y no con el nombre de uno de los occidentales que salieron ilesos, como si la suerte del mundo dependiera de la de la condesa. Su experiencia sin duda ha sido dramática, pero Esperanza Aguirre no era el único político occidental que se encontraba en Bombay, y tampoco la única europea. Le acompañaba, para empezar, una delegación de la UE.

Pero no sólo dirijo mis críticas a la cobertura de ABC, y tampoco me limito al caso de Aguirre. Leyendo la cobertura de los medios de los últimos días, y viendo los reportajes en televisión, me he dado cuenta de lo poco que se habla de la muerte de casi 200 ciudadanos de nacionalidad india, o de las consecuencias del atentado para uno de los países de mayor crecimiento económico del planeta. Una honorable excepción, el diario The Independent, incluye hoy un reportaje sobre la reacción de los indios a la muerte de sus conciudadanos, quienes, según el diario, parecían de repente haberse quedado en el olvido por parte de los medios occidentales que se ocupaban más de la suerte de los extranjeros.

Es bastante obvio que cuanto más lejos estamos del lugar de una tragedia, menos afectados estamos por las consecuencias, y la muerte de un conciudadano siempre nos impactará más que la de un extranjero, pero hay veces que los medios no deben caer en esa tentación. Vista su creciente importancia económica, el destino de la India también forma parte de nuestro destino, y si de un día a otro los medios de comunicación pasan de hablar de la pujanza de subcontinente, a referirse a ella simplemente como un lugar peligroso desde el que hay que huir, sin hacer mención a los millones de personas, indios y occidentales, que se quedaron, y sin explicar nada sobre el dinamismo de una ciudad que sólo en su industria de cine, compite favorablemente con Hollywood, no sólo se pierde la perspectiva, sino se muestra un claro desinterés, y desprecio hacia el destino de más de mil millones de personas. Lo de Obama, en cambio, sí nos interesa, y Estados Unidos no está precisamente a un paso de Chinchón.

Ante esa falta de información sobre el mundo, no sé por qué nos debe sorprender que en España se sigue refiriendo a los ciudadanos de la India como "hindúes", que no es más que una de las tres religiones dominantes de ese país. O que los medios españoles se refieren al gobierno de Israel como 'el gobierno judío'. Pero sí nos debe chocar que un diario como ABC, que tanto critica la ignorancia que alimenta el antiamericanismo, luego publica reportajes sobre temas internacionales que dan la impresión de que todo lo que no huele a jamón de jabugo y a Winston es un mundo peligroso en el que cualquier español debe agradecer la presencia de los servicios consulares para protegerse adecuadamente de la población nativa, o si es necesario, "para que le ayuden a poner otra vez los pies sobre tierra española".

domingo, noviembre 09, 2008

¿Quién financia a mi Presidente?

La explosión de las redes sociales, y el fenómeno de Internet participativo conocido como Web 2.0, llevó a muchos analistas a pensar que la capacidad de unir a las masas a través de la Red tendría una repercusión tan fuerte en la sociedad que llegaría a transformar la naturaleza de la democracia en sí y la relación entre los grandes poderes y la ciudadanía.


La elección de Barack Obama parece haber confirmado este hipótesis. La campaña del candidato demócrata se basó, como ya he comentado en un anterior post, en gran medida en Internet, y logró crear, más que una sencilla campaña de Marketing, un movimiento global centrado en el lema del ‘cambio’, transformando a Obama en una especie de moderno revolucionario virtual.


De todas formas, aparte del acierto de Obama en la utilización de las nuevas tecnologías para transmitir su ‘marca’ como candidato, otro de los factores que diferenció esta campaña respecto a cualquier otra, es el de la financiación. Como nos recuerda Cinco Días, en un reportaje en la edición de papel – sí, ¡el papel también existe! - del pasado 6 de noviembre, Obama renunció por completo a la financiación pública (unos 65 millones de euros) y optó en cambio por recaudar aportaciones pequeñas realizadas por ciudadanos de a pie, en gran parte, a través de su página web. De esta forma, ingresó un total de 490 millones de euros, frente a los 275 millones de su rival, McCain.


Ha sido un golpe maestro, y tras las elecciones ha llevado a unos cuantos a preguntarse si otros seguirán el paso de Obama, y sobre de qué forma se podría aplicar un modelo similar en España. Está claro que en el caso de Obama, ha logrado transmitir la sensación de haber hecho una campaña limpia, basándose en las aportaciones de la gente común que deseaba el cambio, y desvincularse, por lo menos en apariencia, de los estamentos políticos norteamericanos, a pesar de que unos cuantos de estos luego formarán parte de su administración.


Y he allí el riesgo. En este caso, en unas circunstancias muy particulares, en la que ha predominado el hartazgo popular por los desastres de Bush, la crisis económica y financiera, y las ganas de un cambio profundo en la sociedad americana, ha funcionado una táctica de marketing con la que Obama se ha posicionado como ‘un ciudadano más’, un desconocido en los círculos políticos de Washington, y casi, para algunos, un revolucionario. Me pregunto, de todas formas, si en cuatro años, estos mismos que le han apoyado con sus 20 o 40 euros en 2008, le volverán a apoyar en su campaña de reelección. En cuatro años estoy seguro que por muy popular que esté, nadie le seguirá llamando revolucionario, por lo que otra vez más tendrá que decidir si regresar a la financiación pública, o a volver a inventar algo completamente distinto.


Pero hay otro factor, que puede incluso llegar a ser polémica. Y es que en algún sitio he leído que una parte importante de las aportaciones ha sido de extranjeros. Si fuera así, me resulta extraordinariamente interesante pensar que por primera vez en la historia, la ciudadanía global ha podido influir en una campaña electoral norteamericana, sin siquiera contar con el derecho al voto. Las donaciones pequeñas de momento no se tienen que declarar. De todas formas, ¿hasta qué punto estarán los norteamericanos dispuestos a permitir esta intromisión extranjera en sus asuntos internos? Y aún más en el caso de los Republicanos que en el contexto actual son los más perjudicados por este fenómeno.


Sería tema de otro post más extenso, de todas formas, creo que la lección de la ciberpolítica es que, de una u otra forma, la inevitable globalización de la opinión pública, y de la financiación de los poderes públicos, va a derrumbar más fronteras que podemos imaginar, que las estructuras políticas actuales no sirven en este nuevo mundo conectado, y que caminamos lento pero inexorablemente hacia una democracia global.

martes, noviembre 04, 2008

lunes, noviembre 03, 2008

¿Muerte al blog? ¡Ni vivo!


¿Se están muriendo los blogs? En las últimas semanas he leído numerosos artículos en prensa sobre la crisis en la blogosfera, sobre los incontables internautas que han decidido que la figura del 'bloguero' no era la suya y que en vez de seguir luchando por ganar audiencia, era mejor optar por la ciber'eutanasia'. Joaquín Moral, un blogger que para el alivio de los que regularmente leemos sus entradas de Desde el Scriptorium, no piensa tirar la toalla, recoge la opinión de Paul Boutin de Wired, de que la proliferación de las Redes Sociales ha hecho que los blogs parecen "taaaaaaan 2004". Según esta 'escuela de blogpensamiento', la blogosfera ha alcanzado tal punto de saturación que resulta harto imposible captar la atención de los internautas ante el auge de empresas de blog profesionales y medios online; y que las características multimedia de las redes sociales han hecho mella en los blogs textuales, que parecen ya anticuados.

La idea me sorprende, y por mi parte no me ha hecho plantear el abandono de mi blog, que ni que decir tiene, ni es profesional, ni tiene ánimo de lucro. De hecho, si hace unos meses parecía más práctico y rápido transmitir mis opiniones a través de herramientas como Facebook, Twitter o Tuenti, ahora son precisamente estas redes las que se han saturado y en cambio, el blog se mantiene como el medio más adecuado a la hora de segmentar mis audiencias, interactuar con personas afines, personal o profesionalmente, según unos criterios preestablecidos, y para analizar temas de una manera más analítica y seria.

En Facebook se reune todo el mundo, en los blogs en cambio, me comunico con compañeros de profesión, que comparten los mismos intereses. Sólo hay que comparar la calidad de los comentarios de los lectores que se publican a pie de artículo en los medios online con las 'conversaciones' entre personas con nombre y apellidos en la blogosfera para confirmar que éste sigue siendo la mejor forma de interrelacionarse y de analizar temas en mayor profundidad.

Es verdad que no voy a ganar un segundo sueldo por tener un blog, y tampoco que me voy a hacer famoso, pero no lo he pretendido nunca. Hay demasiados blogs y demasiada poca audiencia para repartirla entre todos. Sin embargo, como medio para conversar entre profesionales de un mismo sector, o como indica Joaquín, como una herramienta de comunicación corporativa, a los blogs les queda bastante camino por recorrer. Y ahora no son sólo texto, se pueden incorporar widgets de las redes sociales, herramientas que permiten a los lectores comunicarse en tiempo real con los bloggers, así como vídeo, audio o imágenes fotográficas.

En el futuro, los blog se convertirán en el 'dashboard' profesional de los internautas, su carta de presentación ante el mundo virtual, y si hay que competir por el interés de los lectores, mejor que mejor. Ningún medio me ha ayudado más, y en el mismo instante de su publicación, para identificar cuales de mis ideas o opiniones pueden ser de interés para un público más amplio. Es un aprendizaje continuo, y pretendo que siga así.

domingo, noviembre 02, 2008

Las redes sociales - La democracia en acción

Para millones de norteamericanos, salvando temibles sorpresas de última hora, el miércoles será un día histórico. Si las encuestas no se equivocan, estos ciudadanos se levantarán el miércoles con la total seguridad de que uno de sus amigos en Facebook va a ser el próximo Presidente de Estados Unidos.

Son, en el momento de escribir este post, precisamente 2.364.399 los amigos o 'fans' de Obama en esta Red Social. Por primera vez, Facebook se ha convertido en una herramienta clave para llegar a los votantes, y principalmente a los jovenes, y el resultado será el primer Presidente virtual.

Para mí, que apenas veo la tele, el Obama virtual es el verdadero Obama. El real me parece secundario. No le he oído hablar apenas. En cambio, he encontrado sus lemas y eslóganes en Internet, he leído los mensajes de esperanza y cambio, me ha llegado una multitud de vídeos virales en los que cantantes de hip-hop dan su apoyo al que puede llegar a ser el primer Presidente digital de Estados Unidos.

Una de las principales expertas españolas en comunicación política online, Montse Fernández, ha seguido de cerca la campaña en Estados Unidos y las diferentes estrategias que han seguido los candidatos para recabar apoyos a través de Internet, o para conseguir que vayan a votar. Sólo ayer, los amigos de Barack en las redes sociales recibieron una notificación invitándoles a descargar una aplicación que les permitiera dar dinero a la campaña de Obama. Los simpatizantes que realizaran una segunda donación a través de la web tendrían la posibilidad de ganar entradas a la fiesta de la noche electoral.

Tal y como comenta Montse, el cuidado en hasta el último detalle, la calidad gráfica de los mensajes, y el esfuerzo por llegar a una audiencia perfectamente segmentada supone una verdadera revolución para la ciberpolítica.

Las redes sociales proporcionan a los partidos un control cada vez más directo sobre los mensajes que transmiten a sus electores, aprovechan el poder de la comunidad para que estos mensajes se multipliquen y lleguen a través del 'boca a oreja' a un número cada vez mayor de usuarios. Se trata de una plataforma en la que los usuarios pueden transmitir libremente sus ideas políticas, y en la que se elimina el factor 'tabú' que tenían las conversaciones sobre política en el mundo real. Se prolifera la figura de 'prescriptor' online, sea un blogger, un twittero o simplemente una persona con una gran 'huella social' en Internet, que influye en numerosos subgrupos y subcomunidades dentro de la gran aldea global que es Internet 2.0.

Cuando reviso la lista de amigos de algunos de estos 'prescriptores' en Facebook, me asombra encontrar amigos míos, antiguos compañeros de estudio, antiguos profesores, actuales y anteriores compañeros de trabajo, clientes presentes, pasados, y seguramente también futuros, gente que si no hubiera sido por la red, nunca habría podido relacionar unos con otros. Estos prescriptores son los futuros líderes de la opinión, pero lo más novedoso es que ahora más que nunca, cualquier persona mortal puede pasar en pocos días o meses a convertirse en prescriptor social, y sin necesitar el aval de un empresario, un grupo de medios, o una organización política. ¡Si hace apenas 12 meses, apenas había españoles en Facebook!

Todavía es difícil medir el impacto de este fenómeno en el resultado final de unas elecciones, pero sólo con abrir nuestros ojos, Internet nos permite ver y entender el poder de las masas, y la verdadera democracia en acción.

Una mujer en Estados Unidos niega caramelos a los niños en Halloween si apoyan a Obama

Sarah "Hugo Chávez" Palinsky

¿Es socialista Sarah Palin? Según Mudflats, un blog especializado en la política del estado en el que gobierna la candidata a la vicepresidencia de Estados Unidos, el historial de Palin en Alaska no es precisamente el de una aficionada al libre mercado.

La ex-modelo, que este fin de semana ha sido sorprendida por un cómico canadiense quien imitó la voz de Sarkozy, y le invitó a ir a cazar cachorros de foca con él (ella aceptó encantada), ha acusado a Obama en múltiples ocasiones de ser un 'socialista peligroso', de todas formas, la experiencia de los votantes en Alaska nos lleva a conclusiones algo más ambiguas.

Mudflats cita un comentario publicado en junio en la revista Newsweek en el que se refiere a la "Gobernadora populista de Alaska" y a las comparaciones que se han hecho entre Palin y el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez por su oposición a las grandes empresas de petróleo.

Entre las políticas más controvertidas de Sarah Palin'sky' ha sido la de devolver 1.200 dólares a cada ciudadano como recomensa por el alto precio de la energía, algo que contradice la defensa de la ahora candidata a la vicepresidencia del capitalismo de libre mercado y de un reducido papel del estado. Al parecer, la gran popularidad de Palin en Alaska se debe a su política de impulsar la educación y la sanidad pública, las bibliotecas públicas, los cuerpos de policía, el parque de bomberos, y la seguridad social, y no por una política feroz de reducir el gasto público.

Si gana el martes el eje McCain-Palin-Cheney, ¿podremos empezar a hablar de los Estados Soviéticos de América? Creo que unos cuantos votantes republicanos pensarán dos veces antes de apoyar a esta candidata de piel y sangre rojas.

sábado, noviembre 01, 2008

¡Facebook se ha llevado mis amigos!

Suena dura la afirmación, pero resume el efecto que provocan las redes sociales en las relaciones humanas. "Todos mis amigos están en Facebook, y apenas hablo con ellos", va a ser el leitmotiv de los próximos años.

Ya no nos tenemos que escribir. Un día llamé a un viejo amigo para charlar y cuando le pregunté por las cosas de su vida, su respuesta me parecía sugerir que no tenía que hacerle esas preguntas porque toda la información ya se encontraba en Facebook, con fotos incluidas.

Mi factura de teléfono es mínima. No me llaman, no les tengo que llamar. Toda la información está allí, para consumir. Forman pareja en Facebook. Se casan en Facebook. Se bautizan en Facebook. Si tuviera pareja, no sé si dejaría que fuera también mi amiga en Facebook. No tendría que preguntarle nada, nunca. "Hola, cariño. Como me han hecho reír tus comentarios sobre la Reina Sofía en tu última nota de Facebook". "¿Ah sí?, solete. Yo leí los tuyos sobre Obama, y es verdad lo que dices. Mañana pondré un comentario". Y ya, termina la conversación. Ya no hay más novedades que contar. No es paranoia. Según un estudio reciente, el 60% de los norteamericanos cree que el ordenador pone en peligro sus relaciones de pareja.

Creemos que a través de las Redes Sociales conoceremos más gente. Haremos más amigos. Yo tengo unos cuantos amigos en Facebook, que son amigos de amigos y a quienes me han presentado por afinidad de intereses, por razones políticas, etc. Pero si he hablado con ellos, apenas. A más de uno se le puede ocurrir invitar a todos sus 'Facebook friends' a una fiesta para conocerles en persona. De todas formas, según un artículo reciente del New York Times, los eventos que se convocan a través de Facebook generan mucho más interés virtual que real.

Estuve hace unos meses en un bar en el centro de Madrid, y al lado había dos chicas tomando copas con sus portátiles. ¡No miento! Tomaban copas mientras chateaban con sus amigos en las redes sociales. Interacción real: Nada. No sé cómo la especie humana seguirá reproduciendo si no nos podemos ver en persona. Sólo falta que Google invente una aplicación virtual para que los hombres envíen su esperma a través de la red y cuando el niño nazca, se publique la foto en Facebook cual Tamagochi.

¿Soy ya con mis 31 años un viejo receloso? ¿Me asusta la gente joven con sus Feizvuks, y sus Mesinjers? ¿Quiero volver a los años 50 cuando ni siquiera había nacido? Pues, hasta cierto punto, me temo que sí.