jueves, julio 14, 2011

El 'plus' de Google+

Hoy he estrenado Google+, la nueva red social de Google. Todavía se trata de una versión de prueba, por lo que sospecho que todavía nos falta descubrir las grandes diferencias que tendrá con Facebook, y que se deberán principalmente a la posibilidad de integrar todas las populares aplicaciones de Google en una única experiencia social. Sin embargo, mi primera reacción es que se parece mucho a su principal rival, sólo que los desarrolladores de Mountain View han tenido la ventaja de poder construir la plataforma con conocimiento previo de los hábitos y demandas de los usuarios. Factor este que les ha permitido diseñar una experiencia más sencilla e intuitiva que Facebook o Twitter, y con importantes mejoras a nivel de privacidad.

De momento, me recuerda mucho al Facebook de hace cuatro años. Una red social con un número de usuarios todavía manejable, en la que es posible intercambiar opiniones con amigos, prescriptores y profesionales de nuestro entorno en un ambiente cordial y distendido. Todo esto no va a durar. Pronto tendrá miles de millones de usuarios y me temo que volveremos a experimentar la saturación que ya ha hecho que muchos se han cansado de la obra de Zuckerberg. La función de círculos es la apuesta de Google para evitar que esto ocurra, pero aún me tienen que convencer de que conseguirán el éxito deseado. Mucho queda por ver.

miércoles, julio 13, 2011

Spanish Lessons

Desde hace tiempo tenía una duda lingüística en relación a las reglas para construir frases en español y en inglés. No era capaz de entender, por ejemplo, si realmente en español era correcto iniciar una oración con la conjunción, "y", algo inadmisible en inglés. Y tampoco me parecía admisible iniciar una frase con un sujeto seguido por un demostrativo y una oración de relativo, ej. "Aspecto este que...", ya que según mi lógica esta frase y la que la precedía eran separables únicamente por una coma. De otra forma, la construcción parecería incompleta. Pues, tras realizar una consulta a través de la web de RAE, me han remitido la siguiente explicación, muy detallada, y que me ha ayudado a entender con mucha mayor claridad la lógica gramatical española. Me gustaría que quedara aquí grabada para que sirva de referencia. Muchas gracias a la RAE por la aclaración:

"La construcción que usted plantea es perfectamente normal y admisible en nuestro idioma. Se trata de recurso estilístico y expresivo que consiste en iniciar una oración, generalmente después de punto, empleando anafóricamente sustantivos como aspecto, materia, cuestión, asunto, etc., seguidos de un demostrativo más un complemento preposicional u oración de relativo, y haciendo referencia al contenido de la oración anterior. Dicha oración puede ir después de punto o unirse a la anterior mediante coma o punto y coma. Y a menudo el sustantivo va seguido del adjetivo último: aspecto este último, materia esta última, etc.

Ejemplos:

«Así, por ejemplo, cuando la página sagrada enseña los deberes de familia, los principios fundamentales del orden público e internacional, los derechos de la Iglesia frente al Estado, los deberes del cristiano para con la Iglesia, etc. Y todos los deberes referentes a la justicia social. Materia esta última de la mayor importancia, porque nuestro pueblo tiene en tal punto una conciencia deficientísimamente formada» (VV.AA. La palabra de Cristo. Adviento y Navidad [Esp. 1953]).

«Su abuelo materno, José Antonio Jugo y Erézcano, del valle de Arratia, caserío de Arilza, nacido en Ceberio, estuvo casado con Benita de Unamuno y Larraza, hermana a su vez de Félix Unamuno, padre de don Miguel. Aspecto este a tener en cuenta para entender ciertos rasgos patológicos de nuestro escritor.» (ABC Cultural, 16/08/1996. Esp.).

«Pero sobre todo, debe conocer e informar sobre aspectos relacionados con la seguridad radiológica; aspecto este último sobre el cual nuestro país no tiene una amplia conciencia y cultura» (Revista Comunicación, v. 11, nº 3, 03/06/2001. Costa Rica).

«Es importante destacar que la intervención de líneas telefónicas y otro tipo de comunicaciones queda circunscrita a casos de tipo penal y no se permitirá su uso en casos de orden administrativo y electoral, asunto este que resulta, desde luego, muy sensible para cualquier sistema político» (Excelsior, 02/04/1996. Méx.).

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Por último, le exponemos a continuación algunos criterios sobre puntuación en casos especiales como el que acabamos de tratar.

En el ámbito sintáctico, son unidades lingüísticas los sintagmas o grupos sintácticos, estructuras articuladas en torno a un núcleo que admite diversos modificadores y complementos (el hotel; llena de orgullo; desde su ventana; comprar comida). Los grupos sintácticos combinados dan lugar a las oraciones, unidades que relacionan un sujeto y un predicado (Mi hermano compró comida). Finalmente, en el plano discursivo, interesan aquí el concepto de enunciado, unidad mínima capaz de constituir un mensaje verbal, y el de texto, que es la unidad máxima de comunicación y está generalmente formado por un conjunto de enunciados interrelacionados. Debe tenerse en cuenta que el enunciado es una unidad de sentido —una unidad mínima de comunicación— y, por tanto, no tiene por qué ser necesariamente una oración; así, son enunciados secuencias como ¡Cuidado!; De acuerdo; ¿Cuándo llegaste?, o Cómete la sopa que te he preparado.

La puntuación supera, no obstante, el ámbito de la sintaxis: no se vincula exclusivamente a la gramática oracional (a las unidades sintácticas propiamente dichas), sino que es igualmente relevante en el ámbito textual, pues sirve para segmentar y relacionar unidades discursivas como el enunciado, el párrafo o el texto. La puntuación juega, por tanto, un papel primordial en la construcción del texto escrito, de manera que aprender a puntuar es tanto como aprender a ordenar las ideas. Así, las diferencias en la puntuación de los ejemplos siguientes reflejan un cambio de las relaciones entre las unidades lingüísticas que, más que implicaciones semánticas, tiene consecuencias comunicativas: no cambia, pues, el significado literal, pero sí el énfasis que el hablante desea imprimir a algunos fragmentos de su mensaje.

No quiero ni debo insistir.

No quiero (ni debo) insistir.

Dije que aprendería inglés en tres meses y lo he conseguido.

Dije que aprendería inglés en tres meses. Y lo he conseguido.

En cuanto al punto, este desempeña una importante función en el ámbito textual. Más que un asunto de la ortografía, la elección entre un punto y seguido o un punto y aparte —o entre el punto y otros signos delimitadores como el punto y coma o los dos puntos— tiene que ver con destrezas relativas a la organización de la información, a la agrupación de las ideas en los párrafos para que el texto sea claro y coherente. Respetando siempre esta premisa de coherencia, cabe la posibilidad de que la jerarquización de las ideas varíe en función de cómo quiere el que escribe que su texto sea interpretado. Así, en los dos ejemplos que siguen, ambos correctamente puntuados, la variación en el uso de los signos no implica cambios de significado:

Dile que no quiero verlo más, que aquí no es bien recibido.

Dile que no quiero verlo más. Que aquí no es bien recibido.

Sin embargo, estas dos secuencias manifiestan un diferente manejo de la información por parte de quien escribe, de modo que, en la segunda, que organiza las ideas en dos enunciados, se imprime mayor relevancia a cada uno de ellos. Del mismo modo, el mensaje que encierra la oración Ven inmediatamente podría también expresarse en dos enunciados (Ven. Inmediatamente), con lo que se dotaría de un mayor efecto expresivo a la orden manifestada con esta secuencia y se acentuaría el énfasis que el hablante quiere dar al significado expresado por el adverbio".