martes, agosto 28, 2007

Mi lugar en el aire

Habito un lugar, en el aire. Es un espacio acogedor, fresco en verano y templado en invierno. 80,5 metros cúbicos para ser exacto. Lo llamo 'segundo'. En realidad no es mi segundo espacio, ni el tercero. Pero así me gusta llamarlo. Le queda bien el nombre.

¿Cuanto espacio hay en el universo? ¿Qué altura tienen los cielos? ¿Cuántos espacios de 80,5 metros cúbicos harían falta para edificar todo ese espacio? ¿Si la población del aire crece al ritmo actual, cuantos años quedarán para que esté todo vendido?

Mi espacio está en aire, pero tengo la tierra cerca, calculo unos 2,3 metros bajo mis pies. El aire superior está ocupado, hasta una altura total de aproximadamente 9,5 metros. Más arriba hay un solar. No sé quién será el propietario, o cuando se construirá. Un solar precioso. ¡Enoooorrrme! Toda una oportunidad de inversión. Y capaz de alcanzar un standing de los más altos. ¡Mejor ver!

A la izquierda, hay otro espacio. A veces oigo voces, el ruido de una televisión, niños echando un chapuzón. Creo que está ocupado. A la derecha, se oye alguien abrir y cerrar un grifo. ¿Y si ellos se adueñan de parte del solar que tengo encima? No sé. ¿A quién preguntar?

Pagué mucho por mi espacio. Lo compré a un señor. Este señor lo compró a otro un par de años antes. En realidad, no era del otro. Era de sus padres, y lo heredaron. Sus padres lo habían comprado a otro hombre unos años antes. Bueno, este tampoco era el ocupante del piso. Era de sus.... El cuento sigue. Con cada uno de esos traspasos, se revalorizó. Ya os podréis imaginar lo que tuve que pagar. Bueno, en realidad no lo pagué. ¡ja! ¿Pensaban tomarme el pelo? ¿Realmente pensaban que iba a tener dinero para comprar este espacio, tan bonito, tan acogedor, tan alegre, que no me abraza en verano, ni me hiele en invierno? No. Lo pagó el banco. Cada mes les devuelvo un poco del valor, muy poquito. ¡Baratísimo! ¿Y el resto de mi sueldo? Ah, eso lo pago al banco por el favor de haberme anticipado el pago del espacio. ¿No lo merecen? ¡Así tan majos son! Tal vez en 40 años, el espacio será todo mío. Y lo podré vender a otro por,..., a ver, déjame calcular, 40 años... mmm.... 9% al año de promedio, déjame ver. ¡5.842.152 euros!

¡5,8 millones de euros! Bueno, es verdad que es un espacio bonito. ¿Pero a quién lo vas a vender? Pues, a otro. ¿Qué te crees? Pero si los sueldos crecen a un 3% año. A ver, ahora el sueldo medio gira en torno a 22.000 euros. 3% al año a 40. Déjame ver. En 40 años el sueldo medio en España alcanzará 69.674 euros. Entonces, ¿cómo lo pagará la gente?

Fácil. Pedirá dinero al banco. ¿A cuantos años? '¡Perdona! I'm sorry. Si te parece, terminamos aquí la entrevista.' '¡Yes Ministra!'

Mi espacio es bonito. Que no me lo quiten. No me digan que tiene fecha de caducidad. Me lo he comprado. ¡Es mío! Mis 80,5 metros, en el aire. ¡Sí! En el aire. Mola, el aire.

jueves, agosto 09, 2007

Los singles: Un fenómeno demográfico customerizado

Las empresas de marketing han descubierto unas excelentes oportunidades para el negocio en el nuevo mercado de los 'singles' o jóvenes solteros urbanos. Todas las estadísticas parecen confirmar que en Europa proliferan los hogares unifamiliares, impulsados por el numero cada vez mayor de personas que deciden vivir solos, bien porque no tienen pareja, bien porque están casados pero prefieren vivir de manera separada. Se abren grandes posibilidades para crear nuevos productos y servicios específicamente adaptados para este mercado que se caracteriza por un mayor poder adquisitivo que la población en general, y por consiguiente los medios de paran de escribir sobre este nuevo perfil sociológico, en inglés denominado el 'singleton'. Pues, de forma paradójica, resulta que tomados en su totalidad, el sueldo medio disponible para la mayoría de los solteros les deja por debajo del umbral de la pobreza. No todos son urbanos, no todos son jóvenes, y no todos tienen grandes trabajos. Muchos son mayores, son solteros o solteras con hijos, o parados, y su vida está lejos del glamour que se representa en las revistas de Lifestyle. El siguiente artículo publicado en otro blog, ofrece más detalles sobre este nuevo fenómeno que parece confirmar que al contrario de lo que las empresas de marketing quieren que pensemos, el crecimiento de la soledad es una de los mayores motores de la desigualdad. Entre el soltero rico y el soltero pobre, la diferencia es abismal.

Para la gran mayoría de los solteros, llegar a fin de mes es todo un logro. Pero decir la verdad no siempre es rentable. Y si no lo cree, visite cualquier ciudad española o portuguesa y vea la cantidad de mayores que deambulan por la calle en ropa modesta, sin compañía, y en busca de conversación con quien sea y allí verá el verdadero arquetipo del 'singleton' en el siglo XXI.

sábado, agosto 04, 2007

La Ley Antitabaco - Todos Pierden

Será que soy demasiado testarudo, casi al punto de la obsesión. O tal vez sea porque la experiencia me ha enseñado que si no levantas la voz, nadie te hace caso. Pues, resulta que de los temas que más me provocan últimamente, el que más se destaca es la situación de los no fumadores en España.

Curiosamente, ahora parece que los fumadores son las 'víctimas'. Escucho con frecuencia las quejas y reclamos de este colectivo (minoritario, de hecho, aunque nos sorprenda), de que se están minando sus derechos, de que ya no se puede fumar en ningún sitio. Se ha prohibido en los trenes, los autobuses, las estaciones, ¡los hospitales!, los colegios, hasta en los gimnasios y las guarderías infantiles. De todas formas, las quejas no reflejan en absoluto la realidad. Si Victoria Beckham afirmó que en España todo olía a ajo, se equivocó, porque el primer olor que saluda a cualquier persona cuando llega al aeropuerto de Madrid Barajas, es el del humo del tabaco. Está prohibido fumar en los aeropuertos, pero hay zonas para fumadores que en el caso de la Terminal 4, no están lo suficientemente separados de las demás zonas, y el olor llega a todas partes. Las calles apestan a tabaco, más que la contaminación de los coches. La gran mayoría de los bares y restaurantes tienen un ambiente irrespirable, ¡y con servilletas y pitillos tirados por todo el suelo! ¿Porqué no atrae España el turismo de calidad? ¿Alguien se lo ha pensado por un momento?

No es un problema exclusivo a España pero en otros países se empiezan a proponer soluciones. En Italia está prohibido fumar en todos los lugares públicos, hasta en las playas. En el Reino Unido, también. En Francia también se ha prohibido. Y en Argentina en todos los restaurantes, salvo los que son muy grandes, que tienen derecho a separar una zona especial para fumadores.

En España entró en vigor el 1 de enero de 2006, una nueva ley que intenta regular la situación del tabaco en España, y que ha resultado del todo contraproducente. Donde sí ha tenido efecto es en las oficinas, donde aunque resulte increíble, todavía se permitía fumar sin indemnizar a los no fumadores que tenían que sufrir este claro atentado a su salud. Los empleados de los bares, de los restaurantes, o de las discotecas no tienen la misma suerte. Tampoco los trabajadores que por su profesión se ven obligados a asistir a entregas de premios, cócteles, fiestas laborales, en los que tienen que entrar con la cara tapada.

Según la nueva ley, los bares y restaurantes de más de 90 metros cuadrados tienen derecho a dividir sus establecimientos en zonas para fumadores y no fumadores. De hecho es su obligación. Como mucho, el 30% del local podrá ser para fumadores, y se requiere que las zonas estén correctamente separadas y debidamente señalizadas. De todas formas, en España la gran mayoría de los locales son más pequeños y no se les permite esta opción. En cambio, tienen que elegir entre prohibir el humo en todo el local, o permitirlo, en todo el local. Se da la curiosa situación, que he comprobado al hablar con el jefe de un restaurante italiano en La Coruña, que algunos restaurantes que antes tenían zonas para no fumadores, las han tenido que quitar por la nueva ley no se lo permite.

"Espero con ganas que llegue el día que puedo romper y tirar a la basura todos los ceniceros. ¿Sabes que es la cosa que más ensucia el restaurante?", se defendió el restaurador. El caso es que su local, aunque parezca que tiene más de 90 metros, según el ayuntamiento tiene menos porque no se cuenta la zona del bar o de la cocina, sólo la zona de mesas. Por lo tanto, la única solución es prohibir el humo por completo. Algo que le encantaría poder hacer, pero que si lo hiciera de forma unilateral, impactaría de forma negativa en sus cuentas. No es que la mayoría de sus clientes sean fumadores, sino que suelen ir en grupos, y de cada grupo, por lo menos uno es fumador. Y se da el caso que por el carácter 'solidario' de los españoles aunque de 7 personas, sólo 1 es fumador, el fumador gana y se opta por el local de fumadores. Resulta que los no fumadores se están fastidiando a ellos mismos, sólo por 'quedar bien' con unos pocos amigos fumadores. Por consiguiente, nadie se atreve a prohibir el tabaco en su local, y difícilmente un no fumador encuentra un espacio sin humos.

La única solución sería prohibir el tabaco en todos los lugares públicos. Allí incluyo los bares, los restaurantes, las piscinas, las playas, las discotecas, las fiestas, los accesos a los trenes y los lugares de trabajo, las aceras de las calles, etc. Ya se ha hecho en unos cuantos países y se ha demostrado que funciona. Algunos fumadores poco solidarios dirán que se están minando sus derechos, y que si no se quiere que la gente fume, se debe prohibir el tabaco por completo, y no sólo limitar los lugares de consumo. Pero no se trata de prohibir una elección personal. Todos los fumadores han elegido fumar, conociendo los graves riesgos para su salud. Si se quieren hacer daño, están en su derecho. El suicidio en España no es ilegal, por muy lento o doloroso que sea. Lo que se intenta proteger son los derechos de los que prefieren abstenerse de este camino. Que se fume en privado y no en público. Ya se ha demostrado que prohibir el consumo de marihuana es contraproducente. No veo ninguna conspiración, ni a favor de las empresas tabacaleras, ni en plan recaudatorio para los gobiernos, se trata únicamente de una solución práctica y justa a un problema grave para la salud de los españoles.

La situación actual fastidia a los fumadores, que se han convertido en blanco de las acusaciones de los no fumadores. Fastidia a los no fumadores, porque perjudica gravemente a su comodidad y su salud. Fastidia a los dueños de los locales que se convierten en blanco de las críticas de ambos, cuando lo único que les ocupa es poder crecer y no perder negocio. Y más triste de todo, hay un silencio en los medios de comunicación que únicamente hacen eco de las opiniones de los demás, y no investigan el problema a fondo, por que sencillamente, no les interesa.