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Mostrando entradas de 2014

Políticos sin convicciones o autoestima

Algunos seguimos defendiendo que el progreso económico es compatible con el progreso social. No somos 'PP-PSOE' y tampoco somos 'la casta'. Lo que pasa es que algunos han virado a tales extremos que no son compatibles ni con el progreso económico ni con el progreso social pero, por algún motivo, se siguen definiendo como 'de izquierdas' y se creen dueños de un 'futuro' que en realidad es pasado. Y lo peor es que los partidos que realmente deben estar defendiendo nuestros postulados han perdido el norte y se dirigen rápidamente hacia el abismo, básicamente porque han antepuesto la necesidad de ganar votos a la de recordarse cada mañana en qué creen y hacia donde se dirigen. Curiosamente, a pesar de todo, los votantes no se han vuelto locos y siguen votando a los políticos con convicciones. El problema no es que los que tengan convicciones estén equivocados, sino que los demás han perdido tanto las convicciones como el autoestima.

La victoria electoral no pasa por Sol

El camino para ganar unas elecciones en España no pasa por la Puerta del Sol, pero parece que, todavía, poca gente de la izquierda lo entiende. Lo que hay que hacer es invertir en educación y en formación, facilitar la creación de empresas y el acceso al crédito, y promover la internacionalización de las empresas.

Siempre he estado convencido de que la debilidad de la derecha es que por mucho que hable de la competencia y el libre mercado, siempre ha actuado en pro de los intereses de determinadas empresas, ha colocado a políticos en empresas públicas y privadas y ha pasado por el forro los derechos del consumidor y la libertad del trabajador. La izquierda puede y debe prometer mayor competencia, mayor transparencia, y mayor igualdad de oportunidades, y crear una meritocracia de verdad en el sector público y privado. Dar la vuelta al arcaico sistema de oposiciones sería un primer paso. Pero prefieren la política del avestruz y enquistarse en debates estériles sobre la monarquía o el f…

¡Qué paradoja la monarquía española!

Los medios internacionales -y también algunos españoles- se muestran confusos respecto a la Proclamación de Felipe VI.

Parece que se sorprendieron con la austeridad de la ocasión y con el hecho de que, "ni siquiera hubiera una coronación." Hace falta aclarar que la monarquía española tiene suficiente historia como para no tener que hacer una copia hortera de las tradiciones británicas a la hora de realizar el juramento del nuevo Jefe de Estado. La corona española no se lleva en la cabeza. Parece que nunca ha sido así, y que siempre se han realizado proclamaciones con la corona como símbolo y no como objeto de vestuario.

Sin embargo, tratándose de la primera proclamación en democracia, es cierto que cabía un cierto grado de improvisación y que hubieran podido organizar un día más solemne, algo que no se ha hecho en gran parte por el carácter acomplejado de la monarquía parlamentaria española. Sin embargo, ¿por qué tantos complejos?

No quiero inmiscuirme en detalles históricos…

Un país feudal en todo menos en nombre

Tras el anuncio de la abdicación del Rey Juan Carlos, me surge la duda de quién es realmente nuestro Jefe de Estado. Me refiero, ante todo, a su categoría social y su posición en la sociedad española.

La pregunta es importante porque la respuesta podría ayudar a explicar por qué ha tenido que abdicar y sobre todo, por qué justificó su abdicación como el 'sine qua non' del cambio generacional en España.
La Reina de Gran Bretaña, que ha tenido sus crisis pero actualmente disfruta de un gran prestigio social, desde luego, se ha logrado situar por encima no sólo de las batallas políticas sino también de los cambios que han tenido lugar en la sociedad a lo largo de su reinado. Se debe a que la institución monárquica británica cuenta con una fuerte separación del resto de los poderes de la sociedad. El país se transforma, los gobiernos van y vienen y la Reina tiene la obligación de asumir, y hasta interiorizar esos cambios. Observar la monarquía británica desde fuera es algo parecido …

República, sí, pero...

Soy republicano -con 'r' minúscula- porque creo que es el peor modelo de estado posible, a excepción de todos los demás.

El principal argumento a favor de las monarquías es que el jefe de estado se aleja de la batalla política, representa a todos los ciudadanos y, salvando desgracias, tiene una gran preparación para el puesto desde el mismo día de nacer. Es un argumento que no acepto porque cualquier república democrática madura tiene un proceso de selección bastante más duro para llegar a la jefatura de estado y los candidatos suelen tener muchísima preparación. En Francia, casi todos estudian en la ENA pero no con ello basta para ser elegido. En Italia, Alemania y Portugal son estadistas de talla que ya han demostrado su valía en diversas instituciones públicas. El proceso electoral en Estados Unidos es extremadamente competitivo y aunque a pesar de ello puede salir un inútil, el pueblo suele tener el ejecutivo que merece, y son bastante más numerosos los inútiles que pueden …

Los partidos europeos eligen a sus líderes 'a la gallega', como diría Rubalcaba

En un editorial de esta semana, el diario, El País, defendió que el próximo líder del PSOE no fuera elegido de forma democrática por los militantes. A pesar de la fuerte derrota del principal partido de la oposición en las pasadas elecciones europeas, el diario de referencia de la transición española considera que la solución pasa por aceptar la decisión de los 'barones' socialistas, todos los cuales menos uno formaron parte de esa derrota. Es decir, que el jefe despedido debe poder elegir a su sustituto.

Uno de los principales argumentos que el matutino español ha esgrimido para defender esta posición es que casi todos los líderes de los principales partidos políticos europeos son elegidos en congresos. No sé de donde saca ese dato pero he aquí algunos ejemplos:

Francois Hollande - Presidente de Francia: elegido en elecciones primarias abiertas.Matteo Renzi - Primer Ministro de Italia: elegido en elecciones primarias abiertas.David Cameron - Primer Ministro del Reino Unido: el…