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Empieza San Fermín



Otro año más y los medios de medio mundo miran a Pamplona donde empieza la 'fiesta' anual de San Fermín.

Felizmente, hoy España es famoso por muchas otras cosas: la calidad de sus arquitectos de prestigio mundial, sus museos, su historia, algunas de las mejores escuelas de negocio del mundo, empresas referentes a nivel mundial en los sectores de banca, telecomunicaciones, logística y textil. La lista continua, pero cada julio nos acordamos de los tópicos: sol, playa, sangría, terrorismo y maltrato a animales. Y en Pamplona se junta un tópico positivo (ganas de fiesta) con uno negativo, la tortura y matanza de los seres vivientes.

Por otra parte, se demuestra a través de una fiesta kitch en la que miles de personas de medio mundo alborotan las calles arriesgando sus vidas, pero sobre todo demostrando que 'pasarlo bien' es más importante que respetar los derechos de los animales.

Unas criaturas domadas, drogadas, y debilitadas son lanzadas por unas estrechas calles en las que se confunden, se dan vueltas, y se agolpeen con un público expectante. Cuando llegan a su destino en la Plaza de Toros, unos profesionales de la tortura proceden a extraerles sangre y finalmente de matarlos ante los aplausos de una audiencia inculta y bárbara.

Barcelona ya se ha declarado ciudad antitaurina pero en Madrid los políticos y los medios de comunicación siguen apoyando esta insensatez con con sus palabras y sus hechos. Dicen que es cultura. Supongo que la lapidación en Nigeria también será cultura.

Vivo a 15 minutos de la Plaza de Toros de Madrid. Un monumento impresionante y hermoso de arquitectura neomudéjar. Ojalá pronto cambie de uso para acoger eventos pacíficos representativos de lo mejor del mundo cristiano y musulmán, y que de una vez terminen con esta barbarie.

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