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"Seguirás fumando, pagarás más, y todo por tu bien"


La ministra de Economía ha anunciado hoy que aumentará el impuesto al tabaco para recaudar unos 780 millones de euros más al año, "si el consumo no se resiente", informa El País en su edición online.

Según el mismo artículo, la ministra se siente respaldada para ello "fundamentalmente por una cuestión de salud pública", ya que condicionará a la baja al consumo de cigarrillos y animará a los indecisos que piensan en dejarlo en tomar una decisión.

Siento señalar la incoherencia, pero el objetivo del citado aumento impositivo puede ser una cosa u otra. El Gobierno no puede tener por un lado el objetivo de recaudar más dinero sin que los fumadores dejen de serlo, y por otro tener el objetivo de que baje el consumo por medio de una subida del impuesto.

O se trata de una medida recaudatoria o de una medida de salud pública. Y si es la segunda, el precio de una cajetilla no puede quedarse en una media de 3,60 euros. Por ese precio, pocos dejarán de fumar, pero sí pagarán más por fumar con lo que, efectivamente, el Gobierno recaudará mucho más dinero, pero difícilmente podrán financiar el tratamiento para dejar el tabaco.

La experiencia en otros países demuestra que si una cajetilla cuesta entre 7 y 8 euros, entonces sí es una medida disuasoria ya que resulta rentable asumir el coste de dejar de fumar. Sin embargo, mientras fumar en España siga siendo un chollo, también seguirá siendo un país de fumadores. Algo que interesa al Gobierno, y mucho, con lo que se forran los quiosqueros españoles (y la Agencia Tributaria) que trabajan en la frontera con Francia.

Sólo le pido a la ministra un poco de honestidad. ¿A qué presiones se debe la medida de hoy, las de los mercados de bonos o las de los defensores de la salud pública? Ahora díganos la verdad.

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