sábado, septiembre 08, 2007

Testarudo

Testarudo - adj. y s. Obstinado, terco: es un testarudo, nunca cede él.
(También aparece como: cabezota - tozudo)
Fuente: wordreference.com

¿Me acabo de definir? ¿Soy testarudo? Supongo que sí. Defiendo mis opiniones con fuerza. Me obsesiono con las pequeñas cosas. No me controlo. A veces me despierto por la mañana y tengo que oponerme a algo, a alguien. Me gusta destrozar los argumentos del contrincante. Soy pacífico, no soy capaz de la violencia física, mi cuerpo no me la permite. Pero ganar un argumento, jo, sí que me gusta ganar un argumento.

Muchas veces me equivoco. Veo las cosas en blanco y negro, luego viene alguien y me explica con un argumento lógico que no es así. Esta vez, él gana. La información me encanta. Los fuentes fiables me convencen. Los razonamientos lógicos dan la vuelta a mis pensamientos. Necesito la lógica, necesito la ciencia para explicar las cosas. Hasta que no se me demuestre otra cosa, me fío de las explicaciones que me parecen más convincentes. Pero también tengo momentos de sosiego, de poder ceder, de poder dialogar y de ver que hay un punto medio, aunque no sea al 100% del gusto de nadie.

"Respeto tu opinión pero no la comparto". Como me revuelve las tripas esa frase. Si no compartes mi opinión, no me respetes. Demuéstrame lo contrario. Y si no me lo puedes demostrar, calla. La cabeza y la lógica es lo que cuenta. El que piense con el corazón, se pierde por el camino.

Eso es ser testarudo. No es una actitud correcta. Hay que ceder, hay que dialogar, hay que entender que la razón está sobre todo gris. Que hay cosas que el ser humano no puede ver, y que aunque no entendamos la lógica de otras personas, en ocasiones es necesario acercarnos a su postura, a su actitud.

¿Podemos entender porque hay gente que sigue matando por la causa del nacionalismo vasco? No. No lo puedo entender. Matar es criminal. La violencia no se justifica nunca. Pero la persona que se pone delante de la opinión pública, y dice: "No se puede hablar con esa gente. Está fuera de la ley. Es inmoral hablar con terroristas," ¿está justificada su actitud? Sin duda, se siente bien. No hay nada que nos haga sentir mejor con nosotros mismos que defender una posición moral sin matices. Y más que a nadie, satisface a los políticos que se pasan toda la vida dando giros retóricos, cenando con el diablo, y cambiando de postura en cada momento con el fin de aliar, pactar, mantener, o hasta perpetuarse en el poder. Cuando ese político se levanta por fin, y dice. "No se puede matar. El primer mandamiento. Con Batasuna ni se habla." Él sí se siente bien consigo mismo. Por primera vez en su vida, dice algo que no puede ser criticado. Si no, sería justificar el terrorismo.

Pero el ego de un político, o de una política, no me va a dejar vivir en paz. No se puede defender lo injustificable. Pero sí se puede entender que hay gente que no piensa como nosotros, y por mucho que les digamos que son inmorales, que están fuera de la ley, no nos van a dejar vivir en paz. ¿No les podemos entender? Igual, no. Pero son parte de esta sociedad contradictoria, compleja, muchas veces hipócrita en la que vivimos. Y si no hay diálogo de ningún tipo, nunca habrá solución. ¿Ceder? Ni yo, que soy un testarudo. Pero si intentamos pintar las cosas en blanco y negro de cara a la opinión pública, eso no es ser testarudo. Es ser demagogo. El mundo no es blanco y negro, y si no podemos aceptar eso, no tendremos interlocutor. Tendremos violencia. Mucho testarudo, poca paz. ¡Pero como mola ser testarudo! Yo personalmente, lo reservo para mi blog. En la vida, hablo. Intento convencer, pero si no respeto al otro, eso seguro que nunca se convencerá de nada de lo que yo pienso.