viernes, octubre 18, 2013

Madrid apuesta por el alquiler de bicicletas públicas eléctricas

POST ACTUALIZADO EL 21 DE OCTUBRE DEBIDO DE UN ERROR DE CÁLCULO DEL PRECIO DEL SISTEMA DE ALQUILER.

Según he podido leer en Madrid Diario, el Ayuntamiento de Madrid ha decidido lanzar, inicialmente en el centro de la ciudad, un sistema de alquiler de bicis públicas eléctricas, que entrará en funcionamiento en mayo de 2014, y que tendrá un precio básico de 25 euros/ año + 50 céntimos por cada media hora de uso.

Según mis cálculos, si te abonas al sistema y lo utilizas 22 días al mes para ir y volver al trabajo con un recorrido máximo de media hora en cada sentido, costará al usuario un total de casi 25 euros al mes. El precio actual del Abono Transportes de la Zona A es de 54,60 euros, y los titulares de dicho abono dispondrán de un descuento de 10 euros en el del servicio de alquiler de bicis. Para un usuario que lo utilice como alternativa al Abono Transportes, el ahorro mensual será en torno al 54%, un ahorro importante aunque falta por concretar si, al igual que París y Londres, la primera media hora de uso será gratis. También será un incentivo la velocidad. Porque en Madrid si el Metro no precisamente vuela, y el autobús y el coche menos en hora punta, se puede llegar muy lejos en bicicleta en unos escasos 10 - 15 minutos.

Aún queda por ver si los ciudadanos se acostumbran a usar este sistema o si preferirán comprarse una plegable por 109 euros en Carrefour y amortizarla en pocos meses, pero por lo menos parece ser un paso en la buena dirección.

El hecho de que sean eléctricas no sé si será porque los usuarios las demanden así, o simplemente porque los del Ayuntamiento son muy vagos y no son capaces de comprender que haya personas que utilicen la bicicleta para hacer deporte -más en una zona con pocas cuestas relevantes como es el el centro de Madrid. Sin embargo, si la iniciativa ayuda a convencer a más personas para que adopten esta modalidad de transporte tan común en el resto de Europa, no habrá sido en vano.

A primera vista, me parece una buena iniciativa, más en una ciudad en la que hay pocas facilidades para aparcar las bicicletas privadas y donde el riesgo de robo es alto. Sin embargo, el  precio me hace pensar que la intención no es que la gente se habitúe a utilizar este sistema sino que con el tiempo, a medida que se vayan acostumbrando a la idea de que es fácil montar en bicicleta en Madrid, un creciente número de personas decida comprarse una propia, una opción mucho más rentable a medio y largo plazo. Y si es así, sólo me cabe esperar que el Ayuntamiento tome  medidas para que los que dispongan de una también tengan un lugar seguro para estacionarla, y que el hecho de contar con un negocio en torno al alquiler de bicis públicas no sea precisamente otro motivo que les disuade de facilitar la vida para aquellos madrileños que ya llevan un buen tiempo en dos ruedas.