Ir al contenido principal

Reflexiones egipcias


Esta revolución es, ante todo, egipcia, aunque por extensión es también árabe, mediterránea y norafricana. Sin embargo, ha emocionado a casi todo el planeta ver, en estos tiempos de incertidumbre, pasividad y de crisis económica y espiritual, que el ser humano todavía es capaz de alzarse y de alterar su destino.

Sólo se ha dado el primer paso. El tirano ha caído pero todavía falta construir una nueva sociedad libre, moderna, laica y cívica. Hemos de agradecer a los egipcios, que con su valor y persistencia nos han regalado este breve momento de alegría y esta sensación de unidad humana, que se ha extendido como la pólvora por todo el planeta. Sin embargo, cuando termine la fiesta, también será nuestro deber devolverles todo nuestro apoyo, para que el gobierno militar sea sólo una medida temporal, de manera que se cumplan los sueños de millones de egipcios y se dé paso a una democracia verdadera.

Muchos siguen sin creer que sea posible la democracia en el mundo árabe. Sin embargo, en las últimas semanas he visto como día tras día, los egipcios han vuelto a hacer trizas a los argumentos expuestos en editoriales de revistas como The Economist, que primero insistieron que la revuelta tunecina no sería suficiente para derrocar a Ben Ali, después que los egipcios no se alzarían como los tunecinos, y después que el gobierno de Mubarak sería capaz de sofocar la revuelta popular.

Mi cabeza siempre será realista pero en un día como éste, en el que el corazón desborda de optimismo e ilusión, sólo puedo desear que los egipcios, con su suerte de alquimia posmoderna e internetera, logren transformar de verdad el camino de la historia y hacerse cargo de su propio destino. La experiencia pasada sugiere que fracasarán pero la experiencia es sólo una guía. Ahora hay que trabajar para evitar que sea también nuestro yugo.

Entradas populares de este blog

El fallo del juez de Schleswig-Holstein denota el fracaso de Rajoy, no el de la Unión Europea

Hoy desayuno con los editoriales de los principales medios españoles, y casi me atraganto al observar que tras el fallo de ayer de un tribunal alemán sobre la extradición de Puigdemont, el país se ha vuelto euroescéptico de la noche a la mañana.

Desde luego, la decisión del juez no es agradable para los que defendemos el mantenimiento del orden constitucional en España, sin embargo, no hay que otorgar al fallo un significado que no tiene. Y más aún si se tiene en cuenta la sensibilidad de estos temas para una opinión pública, que leyendo  la prensa nacional fácilmente podría llegar a la conclusión de que lo que ha pasado ayer es culpa de las instituciones comunitarias.

Nada más lejos de la realidad. El tema de si o no hubo violencia en el Procés es cuestionable y cuestionado . Y más discutible aún el de si se puede culpar al ex presidente de la Generalitat por dicha violencia. Parece que el tribunal regional alemán competente en este caso ha llegado a la conclusión de que no. Y es pe…

A saber

Existe una izquierda que se opone a los fallos judiciales en su país cuando no coinciden con su ideología, y al mismo tiempo se enfada cuando Israel gana Eurovisión con una canción que refleja sus postulados.La misma izquierda detesta el único estado democrático de Oriente Medio por los excesos militares de sus líderes, pero se calla cuando su propio gobierno vende armas a Arabia Saudí o avala bombardeos en Siria.Se trata de una izquierda compuesta por personas que no saben reflexionar o analizar la realidad de una manera objetiva, sino que se pliega ante la dictadura de la 'opinión pública' y lo políticamente correcto.Una izquierda que prefiere opinar antes de aprender, porque este requiere esfuerzo y es mucho más fácil sumarse a la lógica de las masas.También existe una derecha que cree saber la verdad, que cuando gobierna impone su punto de vista en la sociedad e intenta eliminar cualquier atisbo de discrepancia en pro del pensamiento único, en línea con su dogma universal,…

¿En qué otro país...?

¿En qué otro país se llama 'nacionalista' a los que quieren romper la nación y no a los que la defienden?
¿En qué otro país se llama 'racista' a los que creen tener una identidad distinta a la que -a falta de otra palabra más idónea-según sus postulados pertenecen ellos, y cuando los únicos que utilizan la palabra 'raza' son los que -si fuera adecuada la palabra- pertenecerían a la 'raza mayor'?
¿En qué otro país los medios tachan día tras día en los titulares y a través de los portavoces de la corrección política de su propia ideología nacionalista a otro de 'racista' sin explicar en ningún momento por qué tal personaje es considerado de tal naturaleza, como si sólo con decirlo repetidas veces se convertirá en verdad? (Desconozco si tienen razón o no. No lo sé. No me lo han explicado.)
¿En qué otro país se olvida tan fácilmente el flirteo de un partido en ascenso con los mayores exponentes de la ultraderecha europea, pero nunca se olvidan de unos …