Ir al contenido principal

La Virtud de la Imbecilidad

Los italianos han ido a votar. Seguirán mañana pero parece, salvando sorpresas de última hora, que el ganador será Silvio Berlusconi, un político con estrechas relaciones con la mafia, un imperio mediático que controla casi todas las televisiones del país- todas, si gana, porque tendrá también la pública RAI-, y una relación privilegiada con la jerarquía del Vaticano. Si gana, lo hará en un momento en el que la economía italiana está al borde del abismo, incapaz de adaptarse a los tiempos, y después de una fuerte campaña dirigida a sembrar pesimismo y desconfianza hacia los políticos de todos los colores.

A mis amigos italianos la situación les preocupa. A mí me preocupa, aunque sólo sea porque es un país que quiero, con el que tengo vínculos familiares no tan lejanos, y uno de los países que más se han contribuido a la construcción europea.

La revista británica, The Economist, apoya sin reservas al candidato del Partido Democrático, Walter Veltroni, afirmando que Berlusconi no tiene lo que se requiere para gobernar una democracia moderna y que su único objetivo es blindarse a él mismo y a sus amigos ante la justicia.

De todas formas, otro diario británico, The Independent, sugiere que todo es un gran chiste, y que Berlusconi hará más divertidos los consejos europeos con su bufonería, sus comentarios fuera de lugar, y su cómica malicia. Es sólo el último ejemplo de una triste tradición británica según la cual el resto de Europa ya no cuenta, salvo para criar líderes excéntricos. El anterior ejemplo de esa tendencia fue la visita oficial del Presidente francés, que obtuvo gran atención mediática sólo gracias a las piernas de su mujer.

Según dicha teoría, líderes como Zapatero o Prodi son demasiado aburridos, “no tienen el perfil mediático que se requiere de un Presidente de Gobierno”, y en el escenario de las relaciones internacionales, se reducen a meras anécdotas. Mejor un Aznar que flirtea con Bush, juega el papel de caniche de Estados Unidos, se saca fotos en las Azores, y finge chapurrar el inglés y el italiano.

Desde mi punto de vista, la imagen de Zapatero pidiendo con su habitual talante, que el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, respetara el turno de su interlocutor, fue la mejor imagen de un líder serio, con credibilidad, y preocupado más por gobernar que por hacer el tonto. Pero incluso en esa ocasión, el que llevó el mayor protagonismo fue el Rey, que mandó callar a Chávez de manera rotunda y sin la educación que se requiere en un contexto diplomático. Tristemente, son los medios de comunicación los primeros culpables de que personajes como Berlusconi lleguen tan lejos en la política.

Entradas populares de este blog

PR in times of cholera

How do PR professionals, companies, organisations or plain individuals cut through the noise in the era of social media? This will be one of the key questions in 2018, and even more so at a time when ideas and opinions are so easily misconstrued and a simple misthought phrase can lead to Trumpian noise and fury on Twitter or, indeed, elsewhere.

It would seem that this is not a time for pushing boundaries. A simple mis-step and you have a full blown global brand identity crisis. Yet somehow brands need to differentiate themselves and make themselves stand up above mediocrity and reflect something their audiences want to hear.

Step into the fray Virgin Trains, which this week performed some marvellous 'virtue signalling' by banning free copies of the Daily Mail for its First Class Passengers. This led to some to notice the irony of this occuring just at a time when this publication had been criticising the poor service quality of the British privatised rail service. In any event…

El fallo del juez de Schleswig-Holstein denota el fracaso de Rajoy, no el de la Unión Europea

Hoy desayuno con los editoriales de los principales medios españoles, y casi me atraganto al observar que tras el fallo de ayer de un tribunal alemán sobre la extradición de Puigdemont, el país se ha vuelto euroescéptico de la noche a la mañana.

Desde luego, la decisión del juez no es agradable para los que defendemos el mantenimiento del orden constitucional en España, sin embargo, no hay que otorgar al fallo un significado que no tiene. Y más aún si se tiene en cuenta la sensibilidad de estos temas para una opinión pública, que leyendo  la prensa nacional fácilmente podría llegar a la conclusión de que lo que ha pasado ayer es culpa de las instituciones comunitarias.

Nada más lejos de la realidad. El tema de si o no hubo violencia en el Procés es cuestionable y cuestionado . Y más discutible aún el de si se puede culpar al ex presidente de la Generalitat por dicha violencia. Parece que el tribunal regional alemán competente en este caso ha llegado a la conclusión de que no. Y es pe…

A saber

Existe una izquierda que se opone a los fallos judiciales en su país cuando no coinciden con su ideología, y al mismo tiempo se enfada cuando Israel gana Eurovisión con una canción que refleja sus postulados.La misma izquierda detesta el único estado democrático de Oriente Medio por los excesos militares de sus líderes, pero se calla cuando su propio gobierno vende armas a Arabia Saudí o avala bombardeos en Siria.Se trata de una izquierda compuesta por personas que no saben reflexionar o analizar la realidad de una manera objetiva, sino que se pliega ante la dictadura de la 'opinión pública' y lo políticamente correcto.Una izquierda que prefiere opinar antes de aprender, porque este requiere esfuerzo y es mucho más fácil sumarse a la lógica de las masas.También existe una derecha que cree saber la verdad, que cuando gobierna impone su punto de vista en la sociedad e intenta eliminar cualquier atisbo de discrepancia en pro del pensamiento único, en línea con su dogma universal,…