Ir al contenido principal

Cine en Casa

A través del periódico argentino, Clarín, me llega la sorprendente noticia de un tren que finalmente ha sido frenado después de recorrer 150 kilómetros sin conductor. Alguna vez me he enterado de la noticia de un tren de Metro que se ha saltado una estación por ausencia del conductor o por un error de señalización, pero 150 kilómetros es todo un logro. Milagrosamente, como no podía ser de otra forma, la locomotora 'logró ser desviada a una zona de "contra pendiente", según ha desvelado la concesionaria. Otro interesante uso de la tercera persona. Aquí no ha intervenido ningún ser humano, sino ha sido la propia locomotora la que se ha dado cuenta de que algo andaba mal, y que ha tenido que agarrar el toro por los cuernos y buscar su propia salida. Los de la escuela de Chicago estarían orgullosos de esta voluntad emprendedora demostrada por parte de la máquina que rápidamente se ha dado cuenta de que no existe la Sociedad, y que su supervivencia depende exclusivamente de la iniciativa propia.



Analogías sociopolíticas aparte, el incidente me recuerda a la co-producción argentina, española, urguaya, el Último Tren (2002, Dir. Diego Arsuaga), en la que unos veteranos aficionados al ferrocarril secuestran a una locomotora para evitar su inminente venta a los estudios de Hollywood. Como resultado de su empresa, el tren consigue su propio estrellato cual persecución de Dirty Harry, y recorre miles de kilómetros de vía por el norte de Uruguay. En ambos casos se consigue parar el tren en unas maniobras que sirven de nostálgico recuerdo a las mejores películas Western.

En otra sorpresa cinematográfica sucedida hoy, el actor británico Rowan Atkinson, famoso en su país por la serie Blackadder, y en España por su papel como Mr. Bean, ha tenido un accidente muy acorde a este personaje en un viaje de esquí en Estados Unidos. Según Extradecine, el incidente se produjo cuando estaba saliendo del estacionamiento, pero por lo menos nuestro amigo el Sr. Haba ha salido ileso.

Estas navidades, no he tenido que encender la tele o ir al cine para ser testigo de unos auténticos acontecimientos cinematográficos. Si sigue así, tal vez el Metro de Madrid nos de un poco de alegría y consiga sanarse él sólo de toda la basura acumulada tras más de una semana de huelga de limpieza. Seguimos necesitados de héroes urbanos, y esta vez sinceramente no creo que Bruce Willis de la talla.

Entradas populares de este blog

El fallo del juez de Schleswig-Holstein denota el fracaso de Rajoy, no el de la Unión Europea

Hoy desayuno con los editoriales de los principales medios españoles, y casi me atraganto al observar que tras el fallo de ayer de un tribunal alemán sobre la extradición de Puigdemont, el país se ha vuelto euroescéptico de la noche a la mañana.

Desde luego, la decisión del juez no es agradable para los que defendemos el mantenimiento del orden constitucional en España, sin embargo, no hay que otorgar al fallo un significado que no tiene. Y más aún si se tiene en cuenta la sensibilidad de estos temas para una opinión pública, que leyendo  la prensa nacional fácilmente podría llegar a la conclusión de que lo que ha pasado ayer es culpa de las instituciones comunitarias.

Nada más lejos de la realidad. El tema de si o no hubo violencia en el Procés es cuestionable y cuestionado . Y más discutible aún el de si se puede culpar al ex presidente de la Generalitat por dicha violencia. Parece que el tribunal regional alemán competente en este caso ha llegado a la conclusión de que no. Y es pe…

A saber

Existe una izquierda que se opone a los fallos judiciales en su país cuando no coinciden con su ideología, y al mismo tiempo se enfada cuando Israel gana Eurovisión con una canción que refleja sus postulados.La misma izquierda detesta el único estado democrático de Oriente Medio por los excesos militares de sus líderes, pero se calla cuando su propio gobierno vende armas a Arabia Saudí o avala bombardeos en Siria.Se trata de una izquierda compuesta por personas que no saben reflexionar o analizar la realidad de una manera objetiva, sino que se pliega ante la dictadura de la 'opinión pública' y lo políticamente correcto.Una izquierda que prefiere opinar antes de aprender, porque este requiere esfuerzo y es mucho más fácil sumarse a la lógica de las masas.También existe una derecha que cree saber la verdad, que cuando gobierna impone su punto de vista en la sociedad e intenta eliminar cualquier atisbo de discrepancia en pro del pensamiento único, en línea con su dogma universal,…

¿En qué otro país...?

¿En qué otro país se llama 'nacionalista' a los que quieren romper la nación y no a los que la defienden?
¿En qué otro país se llama 'racista' a los que creen tener una identidad distinta a la que -a falta de otra palabra más idónea-según sus postulados pertenecen ellos, y cuando los únicos que utilizan la palabra 'raza' son los que -si fuera adecuada la palabra- pertenecerían a la 'raza mayor'?
¿En qué otro país los medios tachan día tras día en los titulares y a través de los portavoces de la corrección política de su propia ideología nacionalista a otro de 'racista' sin explicar en ningún momento por qué tal personaje es considerado de tal naturaleza, como si sólo con decirlo repetidas veces se convertirá en verdad? (Desconozco si tienen razón o no. No lo sé. No me lo han explicado.)
¿En qué otro país se olvida tan fácilmente el flirteo de un partido en ascenso con los mayores exponentes de la ultraderecha europea, pero nunca se olvidan de unos …