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"Los ricos NO generan empleo"


El aumento de la presión fiscal a los más ricos no destruirá empleo, en contra de las hipótesis de los políticos y economistas conservadores. Así opina Henry Blodget en un artículo reciente de Business Insider. Parece una obviedad pero últimamente muchos quieren hacernos olvidar que el principal sostento de la economía de un país no son las clases altas sino las medias, que son los que en su conjunto más consumen. El periodista cita al fundador de la empresa de marketing online, aQuantative, Nick Hanauer, quien afirma que los ricos no crean empleo, incluso cuando construyen empresas en las que trabajan miles de personas.

Blodget explica esta teoría mediante la metáfora de alguien que planta una semilla para que crezca un árbol. La semilla no crea el árbol. Para que el árbol crezca hace falta una combinación de otros factores, como tierra, luz, agua, aire, nutrientes, etc. De la misma forma, cuando alguien tiene la idea de montar una empresa no es la idea en sí que genera beneficios, sino la demanda de los consumidores. No quiere decir esto que los ricos no consuman, pero la realidad es que una persona como el propio Hanauer, que gana 9 millones de dólares al año, no gasta tanto como gastarían varios miles de familias si entre ellas se repartiera la misma cantidad de dinero de forma más equitativa. La mayor parte del dinero que gana Hanauer va directo al banco como ahorro e inversión, por lo que un aumento de sus impuestos en un 5 o un 10% tendría escasa incidencia en su nivel de consumo.

La opinión de Blodget y de Hanauer ha recibido sus críticas, por ejemplo, en un artículo de S. McCoy publicado ayer en Cotizalia, quien afirma que en realidad son los empresarios innovadores, como era el caso de Steve Jobs, quienes crean un mercado y llevan a las clases medias a consumir. Sin embargo, si se exprime aún más a las clases medias, le pido a McCoy que me explique con qué dinero estas van a consumir y qué ideas se van a ocurrir a los grandes emprendedores si no hay un mercado en el que puedan rentabilizar sus ideas. Ofrezco el ejemplo de Internet. Miles de empresas online buscan nuevas formas para monetizar algunas de las ideas más geniales que se han inventado. Para encontrar ejemplos no hay que ir más lejos que Facebook o Twitter. De momento, la mejor forma que han encontrado de rentabilizar estos productos es la publicidad. Sin embargo, no parece que los usuarios, por ahora, estén muy atentos a los reclamos de los publicistas. No tienen dinero que gastar y prefieren centrarse en lo gratuito. Pues, hasta que no mejore el poder adquisitivo del ciudadano medio, va a ser cada vez más difícil alcanzar este objetivo, y tarde o temprano estallará una nueva burbuja de los punto com. Por muchas semillas que se planten, el dinero no crece en los árboles.

Digan lo que digan los que intenten justificar los altos sueldos de unos pocos, la realidad es que en la situación económica actual, aumentar la presión fiscal a las clases medias tendrá un grave impacto en la demanda global y agravará la recesión económica. Parece razonable que si los gobiernos quieren recuperar el crecimiento, su mejor apuesta sería intentar reducir esa presión y crear incentivos para que cada vez más personas den el paso hacia la creación de nuevas empresas. ¿No tienen la mayoría de los emprendedores su origen en las clases medias o bajas? Pues, no veo cómo vamos a generar más empresas y empleo si no ponemos los medios para mantener la movilidad social y empresarial. Y si de paso aumentamos los impuestos a los ricos y priorizamos el gasto en mantener el estado de bienestar –el principal sostento de las clases medias en vez de invertir todo nuestro dinero en el estado policial con el fin de reprimir a los, cada vez más, indignados (es decir, a nosotros mismos), podría ser un primer paso hacia la recuperación.

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